Personas con un consumo problemático
de drogas. Se trata de personas jóvenes y adultos
jóvenes a las que el consumo de drogas, sobre todo
cuando se hace por vía parenteral, les pone en
grave riesgo para su salud y la de los que le rodean.
Aunque existe una red pública de programas de tratamiento
para este colectivo, muchas personas no pueden o no quieren
abandonar el consumo de drogas, por lo que quedan fuera
de los circuitos establecidos, quedando expuestas no sólo
a una situación de deterioro físico y mental,
sino también de marginalidad y de exclusión,
que les dificulta el acceso a los servicios sociales,
sanitarios, laborales y de vivienda. Las personas en esta
situación deben ser objeto de otro tipo de programas,
cuyo objetivo no es la abstinencia, como son los programas
de reducción de daños, que procuran reducir
los riesgos del consumo de drogas e iniciar una relación
de confianza que permita, a medio-largo plazo, el abordaje
de objetivos de mayor alcance.