Personas extranjeras procedentes, en
general, de países no desarrollados, que buscan
en los países de destino un lugar donde poder vivir
mejor. La mayoría de estas personas tienen problemas
para regularizar su situación administrativa, por
lo que sufren todo tipo de dificultades en el acceso a
los recursos sociales, sanitarios, laborales y de vivienda
y la vulneración sistemática de sus derechos
como personas. A esto hay que sumar un importante rechazo
de la sociedad de acogida, que les discrimina y pone trabas
a su integración, condenándoles a una clara
situación de exclusión social.