La voz de Tere García, Educadora del Centro de Reducción de Daños de Médicos del Mundo en Vigo
Muchas de las personas en riesgo de exclusión con las que trabajamos tuvieron casa, familia y empleo. En algún momento de sus vidas sucumbieron ante problemas que se nos pueden presentar a todas las personas. Poco a poco, los lazos que las unían a una vida normalizada se fueron cortando hasta convertirse en personas excluídas. Ejemplos como el de Tere nos demuestran que esa exclusión puede ser sólo un paréntesis y que es posible recuperar una vida plena.