La salud global, una necesidad
Déficit de lo presupuestado para la OMS tras la retirada de las contribuciones de EEUU.
De la financiación de la Agenda Mundial de Salud procedía de cuotas voluntarias y filantrópicas en 2024.
Presupuesto por programas de la OMS aprobado para 2026-2027
La salud es un derecho humano fundamental. Sin embargo, la persistencia de la desigualdad y de las crisis globales demuestran que el bienestar colectivo no se puede garantizar sin cooperación internacional.
Frente a estos desafíos, defendemos una visión de la salud global basada en el multilateralismo, la solidaridad y la responsabilidad compartida entre naciones.
¿Qué es la salud global?
La salud global es un enfoque integral que busca mejorar la salud de todas las personas y reducir las desigualdades en el acceso a los recursos necesarios para disfrutar de esa buena salud, abordando las amenazas que trascienden las fronteras nacionales como las pandemias, los efectos de la emergencia climática, la resistencia a los antibióticos o la inseguridad alimentaria.
Para hacerlo posible es necesaria la cooperación internacional junto a la investigación, la prevención de enfermedades, la promoción de la salud y la atención médica, así como la colaboración entre gobiernos, organizaciones y actores de la salud de todo el mundo.
La salud global está en riesgo
La financiación de la salud global atraviesa una situación crítica. La retirada de las contribuciones de Estados Unidos ha ocasionado un déficit de lo presupuestado para la OMS de casi un 25 %, obligando a cerrar proyectos y terminar contratos con millones de profesionales sanitarios. Esto afecta proyectos de control de enfermedades transmisibles, vacunación, refuerzo de los sistemas públicos de salud, salud maternoinfantil y mucho más.
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Sí a la OMS
La Organización Mundial de la Salud es el organismo de Naciones Unidas que coordina a los agentes relacionados con la mejora de la salud global. Su trabajo incluye la investigación, la formación, la producción de tecnología y los sistemas de vigilancia epidemiológica y poblacional. Su objetivo es gestionar los riesgos y las desigualdades en salud, planificando de manera equitativa el uso y desarrollo de los recursos necesarios.
Ante amenazas a la salud que trascienden las fronteras nacionales, necesitamos instituciones capaces de impulsar la cooperación internacional y coordinar respuestas globales. Las brechas de acceso a la salud entre países según su nivel de riqueza, los problemas de accesos a vacunas, medicamentos y tecnología sanitaria son problemáticas que exigen mecanismos multilaterales de financiación, transferencia de conocimiento y fortalecimiento de los sistemas de salud públicos y accesibles.
Reforzar y apoyar las instituciones internacionales de salud es una responsabilidad compartida.

La falta de financiación humanitaria en salud ha obligado a recortar programas de vacunación. © Bruno Abarca
Nuestros compromisos con la salud global
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La solidaridad internacional debe materializarse en compromisos concretos.
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Los estados, la comunidad científica, las instituciones y la sociedad civil tenemos la responsabilidad de colaborar para construir un sistema de salud global más justo. Esto implica el refuerzo y apoyo a las instituciones internacionales de salud.
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El concepto de salud global está profundamente vinculado con otros ámbitos del desarrollo humano. La pobreza, la educación, la igualdad de género, la estabilidad política y la sostenibilidad ambiental son determinantes de la salud. La salud no debe considerarse un sector aislado, es un componente esencial del progreso social, económico y ambiental.
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La salud global es un proyecto colectivo de la humanidad que requiere visión compartida.
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Los gobiernos, instituciones y ciudadanía debemos comprometernos para mantener y potenciar los organismos sanitarios multilaterales donde el rigor científico, la solidaridad internacional y la equidad guíen las decisiones.
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Sólo a través de una acción coordinada, y global podremos garantizar que el derecho a la salud sea una realidad para todas las personas, en todos los lugares y en todas las generaciones futuras.