La OMS alerta de la expansión del ébola mientras la RDC combate cuatro epidemias a la vez
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de la rápida expansión del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), que es ya una emergencia de salud pública. Médicos del Mundo alerta del contexto altamente complejo marcado por el conflicto, los desplazamientos de población y la limitada capacidad del sistema sanitario, que tiene que hacer frente además a cuatro epidemias a la vez: ébola, cólera, sarampión y mpox.
Hasta mediados de julio, el brote acumulaba ya 2.011 casos confirmados y 754 fallecimientos, lo que supone una tasa de letalidad cercana al 38 %, una de las más elevadas entre las enfermedades con potencial epidémico. Sin embargo, el ébola no es la única amenaza. La República Democrática del Congo afronta una situación excepcional al responder simultáneamente a cuatro grandes epidemias: ébola, cólera, sarampión y mpox. La coincidencia de estos cuatro brotes supone un enorme desafío para un sistema sanitario ya debilitado por años de conflicto, desplazamientos forzados y escasez de recursos.
Aunque cada una de estas enfermedades representa un reto por sí sola, su aparición simultánea multiplica el riesgo para la población y dificulta enormemente la respuesta sanitaria. Hospitales, centros de salud, laboratorios y personal sanitario deben hacer frente al mismo tiempo a enfermedades que requieren estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento muy diferentes.
La consecuencia es una presión extrema sobre unos servicios sanitarios con capacidad limitada. Los recursos se reparten entre varias emergencias simultáneas y disminuye la capacidad de responder con rapidez y eficacia a cada una de ellas, señala también Médicos del Mundo, que trabaja para combatir el avance del ébola en la país.
Además, la saturación del sistema sanitario incrementa la mortalidad, no solo por estas enfermedades, sino también por otras patologías que dejan de recibir atención. Los retrasos en el diagnóstico o el tratamiento pueden resultar fatales: el cólera puede provocar la muerte en pocas horas si no se trata a tiempo, el sarampión puede derivar en complicaciones graves, especialmente entre la población infantil, y el ébola requiere atención altamente especializada para evitar nuevos contagios.
Otro de los grandes desafíos es la prevención de la transmisión dentro de los propios centros de salud. Mientras el ébola se transmite por contacto con fluidos corporales, el sarampión lo hace por vía aérea y el cólera está asociado a la falta de agua segura y saneamiento. Sin medidas rigurosas de prevención y control de infecciones, los establecimientos sanitarios pueden convertirse en focos de transmisión.
La coexistencia de varias epidemias también complica el diagnóstico. Síntomas como la fiebre, la diarrea o la debilidad son comunes a distintas enfermedades presentes en la región, lo que obliga a reforzar la vigilancia epidemiológica y la capacidad diagnóstica para identificar rápidamente cada caso y evitar nuevos brotes.
La situación resulta especialmente preocupante en la provincia de Sud Kivu, donde Médicos del Mundo trabaja. Allí, el sarampión ha dejado ya 50 muertes y 1.583 casos. Al mismo tiempo, el cólera aumenta por cuarta semana consecutiva, con 275 casos en una semana, un 23 % más que la semana anterior, mientras el mpox continúa circulando.
Aunque Sud Kivu acumula ya varias semanas sin nuevos casos confirmados de ébola, el riesgo continúa siendo muy elevado debido a la expansión del brote en provincias vecinas, la intensa movilidad de población y el contexto de conflicto. La OMS ha advertido de que el brote sigue extendiéndose geográficamente y mantiene la alerta internacional por el elevado riesgo de propagación regional. Con más de 2.000 casos confirmados y 750 fallecimientos, la epidemia se ha convertido en una de las mayores registradas en la historia reciente del país.
El conflicto agrava aún más la situación. Los enfrentamientos han dañado infraestructuras de agua y dificultan el acceso de muchas comunidades a agua potable y servicios básicos. Con la llegada de la temporada de lluvias aumenta además el riesgo de contaminación del agua y de propagación de enfermedades como el cólera.
En este escenario, la confianza de las comunidades resulta tan importante como la respuesta médica. «La población recibe simultáneamente mensajes sobre la necesidad de vacunarse contra el sarampión, reforzar las medidas de higiene para prevenir el cólera y el ébola o acudir rápidamente a los centros sanitarios ante síntomas sospechosos. La desinformación y los rumores, especialmente en torno al ébola, pueden dificultar la aceptación de las medidas de salud pública y retrasar la detección de nuevos casos», explica Pino González, coordinadora del proyecto de emergencia de Médicos del Mundo en RDC.
Médicos del Mundo frente a cuatro epidemias simultáneas
La respuesta de Médicos del Mundo se adapta a la complejidad del contexto: reforzar la vigilancia epidemiológica, impulsar la vacunación, garantizar el acceso a agua segura y saneamiento, mejorar la prevención y el control de infecciones y trabajar junto a las comunidades son acciones imprescindibles para contener los brotes y proteger a las personas más vulnerables.