Trabajemos por hacer efectivo el derecho universal a la salud
Noticias

El fin de la MINURSO no puede traducirse en un mayor abandono de la población saharaui

Noticias 05.11.2026

© Ahmed Zein / Médicos del Mundo

La falta de acuerdo en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para renovar el mandato de la MINURSO añade incertidumbre a una crisis humanitaria prolongada que afecta directamente a la salud y las condiciones de vida de miles de personas refugiadas saharauis. 

La no renovación del mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), cuyo mandato no se renovó el pasado 31 de octubre, abre un nuevo escenario de incertidumbre para la población saharaui, que lleva cinco décadas esperando una solución política a su situación. 

Desde Médicos del Mundo nos preocupa especialmente que esta nueva situación contribuya a agravar la vulnerabilidad de una población que ya soporta las consecuencias de un desplazamiento prolongado, la precariedad de las condiciones de vida y una dependencia estructural de la ayuda humanitaria internacional. 

La incertidumbre política y las posibles consecuencias sobre la seguridad y la estabilidad no pueden traducirse en una mayor desprotección de la población civil. Tampoco pueden servir de justificación para reducir la asistencia humanitaria ni para relegar las necesidades de salud de las personas refugiadas saharauis. 

 La salud de la población saharaui no puede quedar supeditada a la incertidumbre política

La finalización del mandato de la MINURSO no debe suponer una retirada de la atención internacional sobre el Sáhara Occidental ni sobre las personas que viven en los campamentos de personas refugiadas. La comunidad internacional debe mantener su compromiso con una solución política justa y duradera, respetuosa con el derecho del pueblo saharaui a la libre determinación, y garantizar al mismo tiempo la protección de la población civil. 

Desde Médicos del Mundo reclamamos: 

  • A Naciones Unidas y a sus Estados miembros, que mantengan los esfuerzos para avanzar hacia una solución política pacífica y conforme al derecho internacional, y que garanticen que la nueva situación no deje desprotegida a la población civil ni debilite los mecanismos de prevención de la escalada de tensiones. Además, hay que escuchar la voz de la población saharaui y respetar su derecho a decidir su propio futuro, de conformidad con el derecho internacional y con las garantías necesarias para el ejercicio efectivo de su derecho a la autodeterminación. 
  • A los gobiernos y organismos donantes, que aseguren una financiación humanitaria suficiente, previsible y sostenida para responder a las necesidades de la población refugiada saharaui, sin que la asistencia esté condicionada por las posiciones políticas de las partes. 
  • Al Gobierno de España, que refuerce su compromiso histórico con la población saharaui, incrementando los recursos destinados a la cooperación y a la ayuda humanitaria, especialmente en el ámbito de la salud.  
  • A los organismos internacionales y a los actores humanitarios, que refuercen el apoyo al sistema público de salud saharaui, garantizando el suministro de medicamentos esenciales, la continuidad de los programas sanitarios y unas condiciones dignas para el personal de salud.