Género, salud y desigualdad: mujeres en contextos de crisis
© Olumpia de Maismont
Las crisis humanitarias no afectan a todas las personas por igual. Cuando un conflicto, guerra o desastre estalla, las desigualdades que ya existían se vuelven más evidentes y en este sentido las niñas y mujeres en contextos de crisis están entre las que sufren las consecuencias más graves. La violencia de género, la exclusión sanitaria y las barreras sociales convierten algo tan básico como el acceso a la salud en un verdadero desafío. Para muchas mujeres y niñas, sobrevivir a una crisis implica pasar por situaciones de violencia sexual, matrimonios forzados, embarazos sin atención ginecológica y barreras para acceder a los servicios básicos.
Todo esto tiene unas consecuencias que claramente no se limitan al momento del abuso. trauma psicológico, infecciones, embarazos no deseados y un estigma social que deja una huella para toda la vida. Pero a pesar de todas estas violencias, las mujeres y las niñas están lejos de ser víctimas pasivas. Suelen ser ellas las que sostienen las redes de cuidado y garantizan la supervivencia y la resiliencia.
Las mujeres y niñas sufren más en las crisis humanitarias
En medio de una crisis humanitaria, las mujeres y niñas se enfrentan a riesgos y barreras añadidas que tienen un gran impacto en su salud y bienestar. De forma habitual estas mujeres y niñas están expuestas a violencia sexual tanto en sus países de origen, como durante los desplazamientos y países de llegada.
Algunas de las situaciones que suelen vivir son:
- Explotación sexual
- Violencia sexual
- Mutilación genital femenina
- Matrimonios forzados
La violencia de género representa una de las violaciones de derechos humanos más instaurada y generalizada en el mundo. Además, en situaciones de conflicto la violencia contra las mujeres se utiliza en muchas ocasiones como arma de guerra y se convierte en una amenaza constante en estos entornos donde la falta de seguridad persiste.
Los abusos sexuales afectan a su salud física y mental y la falta de acceso a la sanidad, complica todavía más la situación. La exclusión sanitaria femenina es un problema crítico durante las crisis. Muchas veces las mujeres, no tienen acceso a servicios básicos de salud, información o recursos necesarios, incluso durante el embarazo, donde la atención ginecológica y seguimiento médico son imprescindibles para garantizar la salud del bebe y de la madre.
En medio de esta inestabilidad y de toda la violencia, las mujeres consiguen sostener redes de cuidados, organizan la vida comunitaria y toman decisiones clave para la protección y recuperación de sus familias. Su capacidad de resistencia, liderazgo y organización es esencial para que las comunidades puedan salir adelante, reconstruirse y reclamar sus derechos incluso en los contextos más adversos.
El impacto sanitario de la desigualdad de género
Si bien las desigualdades y la violencia de género ya existían antes de un conflicto o crisis, estas situaciones se agravan en escenarios de emergencia. Las mujeres en contextos de crisis se enfrentan a desigualdades sanitarias, además de a grandes barreras de atención médica como la falta de anticonceptivos, dificultad para acceder a atención ginecológica o seguimiento del embarazo, parto y posparto limitado o inexistente, algo que es imprescindible para la salud reproductiva. Todas estas necesidades pasan a ser lujos inalcanzables.
Además, y como consecuencia de la violencia sexual que sufren, son más propensas al contagio de enfermedades de transmisión sexual, así como de embarazos no deseados.
Esta situación no solo afecta a su salud física, sino que tiene consecuencias psicológicas profundas. El trauma deja una huella profunda en la vida de todas estas mujeres:
- Estrés postraumático
- depresión y ansiedad
- Sentimiento de culpa o vergüenza
- Dificultades en la crianza de los hijos
Además, suele ser habitual que las mujeres que sufren esta violencia no buscan atención médica por miedo, desinformación o estigma.
Qué hace Médicos del Mundo por la salud de las mujeres
En Médicos del Mundo apoyamos a las niñas y mujeres en contextos de crisis. Contribuimos a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que se encuentran en contextos de emergencias y crisis humanitarias, a través de:
- Fortalecimiento de los sistemas públicos de salud.
- Asistencia sanitaria, incluida la salud sexual y reproductiva, a la población afectada por un conflicto,
- Servicios de salud mental y apoyo psicosocial,
- Prevención, atención, protección frente a todas las formas de violencias de género,
- Fomento de la colaboración con organizaciones locales de mujeres que trabajan contra las violencias de género para aumentar sus oportunidades de liderazgo.
Dona para que las mujeres en contexto de crisis no tengan que afrontarlo solas
Cada donación es un paso más para contribuir a la salud de las mujeres que necesitan ayuda en crisis humanitarias. Colaborar con una ONG es la forma de poner de tu parte para que todas las mujeres tengan acceso a la atención sanitaria que necesitan y merecen, sin importar las circunstancias.
Tu apoyo permite cuidar, proteger y empoderar a miles de mujeres en situación de emergencia.