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Blog Derecho a la salud Ucrania

Historias que importan

26.03.2026

Vita

Médico en una consulta, Ucrania

Vita es una trabajadora sanitaria, esposa y madre que decidió quedarse en la región de Dnipro, una de las zonas más afectadas del este de Ucrania, para seguir ayudando a la gente.
Su comunidad acoge a muchas personas desplazadas internamente que necesitan cuidados y atención constantes. El hospital en el que trabaja ofrece precisamente eso: servicios que acompañan a los pacientes paso a paso en su camino hacia la recuperación.

Vita ha participado en varias formaciones que hemos organizado y ha adquirido herramientas prácticas para cuidarse a sí misma, prevenir el agotamiento y comprender mejor sus propias emociones y las de los demás.

Este proyecto es posible gracias a ECHO (Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas)

Lyubov

Médico en una consulta, Ucrania

¿Te imaginas vivir en un lugar que es bombardeado día sí y día también durante 4 años? Es lo que ha vivido Lyubov, enfermera de una clínica ambulatoria en Dnipro.

Más de 1.600 ataques contra infraestructuras de salud —hospitales, centros de salud, ambulancias— y más de 400 profesionales sanitarios muertos evidencian que la atención sanitaria no ha quedado al margen de la guerra. Atacar la salud y la ayuda humanitaria no solo es devastador para la población civil, sino que vulnera el Derecho Internacional Humanitario.

Un sistema deteriorado

Médico pasando consulta a una paciente en un hospital de Ucrania

A pesar de todo, el sistema sanitario ucraniano no ha colapsado, pero el acceso efectivo a la atención se deteriora de forma acelerada. Sobre el papel, las estructuras formales siguen existiendo: atención primaria, médicos de familia y sistemas de referencia. Sin embargo, cada vez más personas no logran llegar a los servicios que necesitan, especialmente a atención especializada y hospitalaria.

Para responder a estas brechas, Médicos del Mundo trabaja desde el inicio del conflicto armado, en 2014, y ha desarrollado estrategias adaptadas al contexto de guerra, como unidades móviles que se desplazan a comunidades rurales y remotas, y servicios de telemedicina que permiten el acceso a personal médico en remoto.

El acceso a la atención sanitaria

Personal de Médicos del Mundo colaborando en Ucrania

Las largas distancias, las infraestructuras dañadas, los cortes eléctricos, la escasez de personal y las restricciones de seguridad condicionan el acceso en un contexto de guerra prolongada. En zonas rurales o cercanas a la línea del frente, una consulta médica puede estar a decenas de kilómetros y el transporte no siempre es seguro ni asequible.

En Ucrania, el trabajo de Médicos del Mundo se centra precisamente en garantizar el acceso a la atención sanitaria para las personas afectadas por la guerra, especialmente en zonas cercanas al frente y en comunidades aisladas. Además de la atención directa, la organización dona equipos y suministros médicos, rehabilita infraestructuras y forma a profesionales sanitarios y comunitarios

El impacto emocional

Personas participando en un taller de Médicos del Mundo

La población sufre altos niveles de malestar emocional vinculados al conflicto prolongado, el desplazamiento y la pérdida de medios de vida. Sin embargo, la disposición a buscar apoyo profesional es muy baja, especialmente en zonas cercanas al frente.

El sistema sanitario ucraniano ha avanzado en la integración progresiva de la salud mental en la atención primaria y en la implementación de intervenciones breves y primeros auxilios psicológicos. Una de las principales intervenciones de Médicos del Mundo en Ucrania es que los profesionales sanitarios tengan formación en salud mental para poder llegar al mayor número de personas posibles, por eso gracias a la ayuda humanitaria europea hacemos formaciones a lo largo y ancho del país, como la de esta fotografía

El personal sanitario

Personal de Médicos del Mundo conversando con una mujer ucraniana

La continuidad de los servicios de salud ha sido posible, en gran medida, gracias al compromiso del personal sanitario ucraniano. Profesionales que han decidido quedarse en el país, algunos trabajando a escasos kilómetros del frente, para garantizar que sus vecinos y vecinas puedan seguir acudiendo a un centro de salud cuando lo necesiten.

Sin embargo, esta resiliencia tiene límites. En centros de salud en zonas rurales el déficit de personal alcanza hasta un 50%. En varias regiones, una proporción significativa de médicos y médicas supera los 60 años. Los niveles de estrés, agotamiento y desgaste emocional son generalizados, y prácticamente no existen sistemas formales de apoyo psicosocial o prevención.

Las personas mayores

Mujer mayor ucraniana en un centro de salud

Uno de los colectivos más afectados en este conflicto han sido las personas mayores. Cuando la mayoría de la población se desplazó a zonas más seguras, los mayores tenían mucho más difícil moverse. Personas mayores, con discapacidad, o cerca de la línea del frente. Es esencial no dejar a nadie atrás en el acceso a la salud en un conflicto que dura más de una década. Por ello, desde Médicos del Mundo, trabajamos para asegurar el acceso a la salud de estos colectivos en situación más vulnerable: nos desplazamos con unidades móviles y ofrecemos una atención más cercana.

Este proyecto es posible gracias a ECHO (Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas)