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Las personas voluntarias de Médicos del Mundo Valencia hacen un acompañamiento psicosocial telefónico con los colectivos más vulnerables en la pandemia para no dejar a nadie atrás.

© Médicos del Mundo Valencia

Las personas voluntarias de Médicos del Mundo Valencia hacen un acompañamiento psicosocial telefónico con los colectivos más vulnerables en la pandemia con el objetivo de no dejar a nadie atrás

Ante una emergencia o crisis la mayoría de las personas presentamos reacciones normales ante lo excepcional de la situación y nos sentimos, al menos, preocupadas, estresadas, confundidas y desajustadas ante la situación que estamos atravesando.

En el caso de la emergencia sociosanitaria mundial en la que nos vemos inmersos desde hace varios meses, tanto las especiales características de la pandemia de la  covid-19, como las medidas adoptadas para controlarla han generado una fuerte carga de ansiedad, incertidumbre, miedo generalizado, soledad y sensación de pérdida de control de la propia vida. Cuando se mantiene en el tiempo, sin poder disponer de aquellos elementos que habitualmente nos hacen sentirnos protegidas y en los que nos apoyamos emocionalmente, como la red de social de amistades, familia, trabajo, el ocio, etc, puede tener consecuencias en nuestra salud, tanto física como emocional.  

Las personas que atendemos en los programas de Médicos del Mundo son personas a las que a su actual situación de exclusión social, esta pandemia ha añadido otros factores que han incrementado el riesgo psicosocial. Cabe señalar factores como la carencia de un alojamiento en condiciones adecuadas donde pasar el periodo de confinamiento, la perdida de actividad laboral que les ha abocado a una situación de máxima precariedad, el cierre de recursos donde eran atendidas, perdida de vínculos con los que mantener una comunicación activa (falta de red social fuerte, lejanía de la familia…), dependencia al alcohol u otras sustancias adictivas, dificultad en el acceso al uso de nuevas tecnologías…

Ante esta situación y el nuevo escenario que supuso la restricción de la movilidad, desde Metges del Món en la Comunitat Valenciana pusimos en marcha un sistema de apoyo psicosocial telefónico para facilitar el acompañamiento que las personas requerían en la gestión de la crisis tanto emocional como material. En el caso de aquellas personas que presentaban mayores dificultades para gestionar la carga emocional provocada por la situación y que no contaban con las herramientas personales ni con el apoyo social necesarios, organizamos un sistema de apoyo psicológico y de salud mental a distancia, que nos está permitiendo llegar a más personas. Esta labor la lleva a cabo el grupo de personas voluntarias especialista en salud mental y apoyo psicológico de Valencia y Alicante, formado por psiquiatras, enfermero especialista en salud mental, psicólogas y psicólogos.

Con este método y ante la profunda necesidad de encontrar un espacio de escucha y de alivio, las personas con las que hablamos ponen el máximo interés por su parte para hacernos llegar sus preocupaciones. En Médicos del Mundo nos sentirnos afortunadas por la oportunidad que nos ofrece este sistema para acercarnos a sus espacios privados y también compartir los nuestros.

Para algunas de las personas atendidas, la sensación de anonimato y el hecho de no poder ser identificadas físicamente en las consultas a distancia ha supuesto una ventaja añadida que les ha permitido transmitir ciertos aspectos más personales y profundos que no habrían sido capaces de una forma presencial.

Nuestro objetivo está siendo no dejar a nadie atrás, servir de red de apoyo en estos momentos de crisis a las personas con las que trabajamos, y acompañarles para que rescaten esas fortalezas que les han permitido seguir atravesando las difíciles circunstancias y adversidades que les ha ido poniendo la vida por delante e ir recuperando la sensación de tener cierto control sobre su vida.

Esta experiencia está siendo un aprendizaje mutuo. Las personas a las que atendemos nos comparten sus realidades que, a pesar de ser tan diferentes a las nuestras, resuenan en nosotras y nos hacen plantearnos muchas de nuestras circunstancias y reacciones emocionales. Es un camino que iniciamos juntas y en el que ambas partes salimos nutridas. Es un privilegio estar aprendiendo de personas resilientes cuyas fortalezas y capacidad de resistir les permiten transitar por situaciones que nos resultan difíciles de imaginar.