Epidemia de ébola en RDC: riesgo de crisis humanitaria
La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta una nueva emergencia sanitaria marcada por la expansión del virus del ébola en un contexto ya profundamente afectado por el conflicto armado y el desplazamiento forzado de población. Según el último balance del Ministerio de Sanidad congoleño, el brote ha dejado al menos 136 personas fallecidas y más de 540 casos sospechosos, una situación que llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una “emergencia de salud pública de alcance internacional”.
Se trata de la decimoséptima epidemia de ébola registrada en el país desde que el virus fue identificado por primera vez en 1976. Las autoridades sanitarias muestran especial preocupación por la circulación de la cepa Bundibugyo, para la que actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico y cuya tasa de mortalidad oscila entre el 40 y el 90 %.
La confirmación de casos en Uganda ha incrementado el temor a una propagación regional del virus hacia países vecinos como Ruanda, Burundi y Tanzania. La provincia de Ituri, considerada epicentro del brote, experimenta constantes movimientos de población debido a la violencia y los enfrentamientos armados en la zona, lo que dificulta el control epidemiológico.
Protocolos estrictos para frenar el ébola
La respuesta a una epidemia requiere una coordinación constante entre organizaciones humanitarias, autoridades sanitarias y comunidades locales. Desde el inicio del brote, los equipos de Médicos del Mundo mantienen una estrecha colaboración con las autoridades de salud congolesas, así como la OMS y otras ONG.
El trabajo comunitario también desempeña un papel esencial para contener la epidemia. Las acciones de sensibilización permiten informar a la población sobre los síntomas del ébola, las vías de transmisión, las medidas de prevención y la importancia de notificar casos sospechosos. Estas campañas ayudan a combatir la desinformación y los rumores que suelen surgir durante este tipo de emergencias sanitarias.
Además, las medidas de prevención frente al virus del ébola son esenciales para frenar la propagación en estos momentos, ya que se transmite por contacto directo con fluidos corporales infectados o a través de superficies contaminadas.
Para ello, Médicos del Mundo ha implementado un protocolo estricto en todos los centros apoyados por la organización, que incluye:
- Aplicación de una política de “no contacto” entre personas
- Uso obligatorio de mascarilla
- Control sistemático de temperatura antes del acceso a instalaciones y centros de salud
- Aislamiento preventivo durante 21 días de personas con síntomas compatibles
- Lavado frecuente de manos mediante sistemas de cloración activados por pedal
- Desinfección regular de espacios y superficies
Además, los centros sanitarios han reorganizado sus circuitos de atención para evitar riesgos de transmisión. También se han habilitado espacios diferenciados para la detección y aislamiento rápido de posibles casos sospechosos antes de su derivación médica.
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La desconfianza de la población a la gravedad de la epidemia
La epidemia de ébola que azota el este de la República Democrática del Congo (RDC) ha afectado ya a más de 896 personas, de las cuales cerca de 232 han fallecido, mientras que cada día se siguen registrando decenas de casos sospechosos. Mientras la epidemia avanza a toda velocidad y las autoridades sanitarias y los actores humanitarios se movilizan para intentar frenar su propagación, los rumores cobran fuerza y aumentan la resistencia de la población.
«La urgencia de la situación exige actuar con rapidez. Pero a la vez la situación requiere tomarse el tiempo de dialogar con las comunidades afectadas y escuchar sus preocupaciones. Es fundamental si se quiere garantizar que la población se apropie y acepte las medidas de lucha contra el ébola», explica Oscar Bahiva Ayagirwe, referente en salud comunitaria de Médicos del Mundo en Kivu del Sur.
En las últimas semanas se han producido varios incidentes violentos en las inmediaciones de los centros de tratamiento del ébola en la provincia de Ituri, lo que pone de manifiesto la desconfianza de la población hacia los medios empleados para combatir la epidemia.v
Construir juntos la respuesta a la epidemia
Aunque el epicentro de la epidemia sigue estando, por el momento, contenido en Ituri, las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur ven cómo el número de casos aumenta día a día. Sobre el terreno, los equipos de Médicos del Mundo trabajan en estrecha colaboración con los proveedores de atención sanitaria, las organizaciones de la sociedad civil y los enlaces comunitarios para reforzar la comunicación sobre los riesgos relacionados con la enfermedad y el compromiso comunitario (CREC).
El CREC es un pilar transversal fundamental de la respuesta a una epidemia de ébola, ya que permite transmitir información segura, fiable y en tiempo real a la población. Es un medio muy eficaz para (re)establecer la confianza entre las comunidades y los actores de la respuesta, luchar contra la desinformación y favorecer la detección rápida de pacientes que presenten síntomas sospechosos.
«Las comunidades locales conocen mejor que nosotros su entorno. Por eso hay que evitar llegar con mensajes y soluciones prefabricadas, y dar a la población la oportunidad de construir conjuntamente una intervención adaptada», insiste Oscar B. Ayagirwe.
La respuesta de Médicos del Mundo a la crisis del ébola en RDC
Médicos del Mundo ha formado ya a más de 300 mediadores comunitarios en varias zonas sanitarias de Bukavu y sus alrededores, donde se registraron los primeros casos de ébola en Kivu del Sur. Con el acompañamiento constante de los equipos de Médicos del Mundo, cada persona formada tiene ahora la responsabilidad de sensibilizar a entre 50 y 70 hogares de su comunidad. Con sensibilización y prevención hemos llegado a más de 120.000 personas.
«El objetivo es llegar al mayor número de personas posible, lo antes posible. De esta manera, todo el mundo se siente implicado y puede actuar a su nivel. La lucha contra la epidemia no es solo responsabilidad de los «expertos». Cada uno es responsable de cuidar de su familia, sus vecinos y su comunidad», concluye Oscar B. Ayagirwe.
Además, Médicos del Mundo trabaja también en tres zonas de salud prioritarias para reforzar la prevención y el control de infecciones a nivel comunitario, Miti-Murhesa (epicentro del ébola), Katana (casos sospechosos de ébola y cólera)e Ibanda (epidemia de cólera), donde se han formado a más de 90 profesionales de la salud en prevención y control de infecciones.
También apoyamos a 24 CODESA (Comités de Desarrollo Sanitario) para llevar a cabo acciones de:
- Sensibilización comunitaria y comunicación masiva
- Desmontaje y gestión de rumores
- Fortalecimiento de las capacidades comunitarias
- Detección y derivación de casos sospechosos
Sin perder de vista la importancia del agua y el saneamiento en esta epidemia, hemos instalado 20 puntos de cloración en zonas afectadas por la epidemia de cólera y apoyamos el Centro de Tratamiento del Cólera (CTC) de Katana.
Estamos presentes en la República Democrática del Congo desde 1994. Allí desarrollamos proyectos humanitarios tanto en la provincia de Kivu Norte como Kivu del Sur, fronterizos con Ruanda y Burundi, con el objetivo de garantizar el acceso a servicios esenciales de salud para las poblaciones afectadas por el conflicto y el desplazamiento.
También hemos abierto una campaña de captación de fondos para atender esta emergencia sanitaria.
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Preguntas y respuestas sobre la epidemia de ébola en RDC
¿Qué es el ébola?
El ébola es una zoonosis. Es decir, una enfermedad que se transmite de los animales a los humanos, y viceversa. Posteriormente, puede propagarse de persona a persona, de ahí el riesgo de epidemia.
Existen varias variantes del virus del Ébola, entre ellas la variante Zaire, la variante Sudán y la variante Bundibugyo, muy poco conocida y causante de la actual epidemia en la República Democrática del Congo.
¿Cuál es la tasa de mortalidad del ébola?
El ébola es una enfermedad viral muy grave. La tasa de mortalidad varía según el contexto, el acceso a la atención sanitaria y la rapidez de la intervención, pero se estima que ronda el 50%.
A día de hoy, lamentablemente no existe ningún tratamiento ni vacuna cuya eficacia haya sido demostrada contra la cepa Bundibugyo, lo que hace que esta epidemia sea aún más difícil de contener.
¿Cómo se transmite el ébola?
El virus del Ébola, muy contagioso, se transmite por contacto directo con los fluidos biológicos de animales infectados y/o con los fluidos corporales de personas infectadas.
Por eso es fundamental respetar las medidas de protección, limitando al máximo los contactos durante los brotes y lavándose las manos frecuentemente con jabón.
El virus no se transmite por vía aérea, a diferencia de la gripe o la COVID-19.
¿Cuál es el país más afectado por la epidemia de ébola?
Se trata de la 17.ª epidemia de ébola (incluidas todas las variantes) registrada en el país, lo que convierte a la República Democrática del Congo en el país más afectado por epidemias de ébola desde el descubrimiento del virus en 1976.
El epicentro de la epidemia actual se encuentra en la provincia oriental de Ituri, pero las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur también se han visto afectadas. También se han confirmado varios casos en Uganda.
Cabe señalar que la epidemia de ébola más mortífera tuvo lugar entre 2014 y 2016 en África Occidental, causando más de 11 300 muertes.
¿Qué está haciendo Médicos del Mundo ante la epidemia de ébola?
Los equipos de Médicos del Mundo se han movilizado en Kivu del Norte y Kivu del Sur para apoyar a las autoridades sanitarias ante la amenaza de la epidemia de ébola.
Nuestra prioridad es reforzar las medidas de prevención y control de infecciones en los centros sanitarios mediante la formación del personal y el suministro de material de higiene y protección.