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Siria

Fotografía: Médicos del Mundo

Siria

Contexto humanitario

Al-Hasakeh es una gobernación (o muhafazat) localizada al Noreste de la frontera de Siria con Turquía e Irak, que se divide en cuatro distritos -Al-Hasakeh, Quamishli, Ras Al Ain y Al-Malikeyyeh- y en 16 sub-distritos. Su capital es la ciudad homónima de Hasaka. Si bien pertence políticamente a Siria, es una zona identificada  tradicionalmente como el Kurdistán Sirio, tanto por ser la población kurda el grupo étnico mayoritario, como por el control político que ejerce el Partido Democrático Kurdo (PDK) y el control militar de las milicias de Protección del Pueblo Kurdo (YPK). No obstante, existen zonas de la región bajo control del ISIS.

La población de Al-Hasakeh fue estimada en 1,5 millones de habitantes en 2011 (el 7% de la población total de Siria según estimaciones de 2011). Está compuesta por diferentes grupos étnicos, principalmente árabes, asirios, kurdos y una minoría armenia. A pesar de que la gobernación es rica en recursos naturales (es una zona agrícola productora de aceite), su población se ha empobrecido debido a años consecutivos de sequía y al conflicto armado actual que provoca graves consecuencias en las actividades económicas, la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua y la salud pública de sus habitantes.

Estimaciones preliminares realizadas concluyen que hay unas 750.000 personas que necesitan ayuda humanitaria de emergencia, incluyendo 197.500 desplazadas internas provenientes de la zonas bajo control del ISIS, 60.500 retornadas y aproximadamente 324.000 afectadas en sus comunidades de origen.

El acceso a los servicios de salud se ve seriamente obstaculizado por la continua escalada de violencia. La prestación de servicios en los centros de salud se ha visto limitada de manera significativa en el 58% de los hospitales públicos y el 49% de los centros de salud de atención primaria funcionan parcialmente o están completamente fuera de servicio. Al Hasekah atraviesa una crisis de salud pública causada por la dificultad de acceso a atención sanitaria -sólo el 42% de la población tiene acceso a  servicios básicos de salud- y la falta de servicios básicos, como electricidad, combustible, agua potable y  saneamiento. Podemos estimar que mueren más personas en Siria debido a complicaciones de salud derivadas de servicios sanitarios inadecuados o falta de acceso a atención médica que como consecuencia de la violencia.

 

Qué hacemos

Hemos articulado una respuesta humanitaria a la crisis en Siria con la intervención en Al Hasakah (este del país) desde Irak.

Las instalaciones médicas siguen siendo blanco de los bombardeos, y por lo tanto no son vistas como lugares seguros. Organizaciones sanitarias locales han registrado 365 ataques a 259 centros médicos independientes y 738 profesionales han muerto entre el inicio del conflicto y abril de 2016. Además, parte del personal sanitario ha abandonado el país, obligando al restante a redoblar sus esfuerzos para prestar atención más allá de su nivel de competencia. De hecho, sólo el 45% de la fuerza de trabajo de salud pre-conflicto está ahora trabajando activamente. También hay una escasez aguda de medicamentos esenciales debido una caída de 60% en la producción local de productos farmacéuticos. Esto ha provocado que el precio de los fármacos disponibles haya subido un 50%, lo que los sitúa fuera del alcance de la mayoría de la población.

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