Dona

Mozambique

El agua comenzó a entrar en la casa de golpe. Tenía tanta altura que era muy difícil llegar a la carretera. Decidimos subir a un árbol de mango, pero la fuerza del agua era tan grande que lo derribó.

Nunca antes vimos algo parecido. El viento hacía crujir el edificio. Rezábamos. Tenía miedo por mí, por mi mujer, por mi hijo

Mozambique continúa arrasado. Ya hace dos meses y medio que el ciclón Idai sacudió a gran parte de la población mozambiqueña y dejó más de 600 personas fallecidas y a miles más, desplazadas.

Momento de una conferencia realizada para público joven sobre violencia de género

Madrid, 8 de septiembre 2015.-¿Qué es lo que puede ver desde su ventana alguien que trabaja para Médicos del Mundo?