Informe del proyecto de investigación Acción participativa
Esta investigación tiene como objetivo central explorar, desde un enfoque antirracista, de género e interseccional, diferentes dimensiones estructurales, relacionales y simbólicas relacionadas con la aceptabilidad del sistema sanitario español hacia las personas migrantes. Para ello se diseñó un estudio cualitativo de carácter participativo en el que participaron expertos/as en antirracismo, personas migrantes y profesionales sociosanitarios/as.
Esta investigación parte de la premisa que propone el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas de que la aceptabilidad constituye una dimensión central del derecho a la salud y no puede entenderse únicamente como la posibilidad formal de acceder a los servicios sanitarios, sino como la capacidad del sistema sanitario para generar vínculos de confianza entre pacientes y profesionales, ofrecer una atención comprensible y respetuosa (p.ej. sensible a dimensiones como el género y la edad), y adaptarse a la diversidad social, cultural y lingüística de la población a la que atiende (Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 2000).
Los hallazgos de esta investigación de carácter participativo ponen de manifiesto que la aceptabilidad del sistema sanitario constituye una dimensión clave para garantizar una atención verdaderamente equitativa a las personas migrantes, y no puede reducirse únicamente a la existencia formal de acceso a los servicios de salud o al uso marginal de recursos como la mediación intercultural o los recursos de teletraducción. A través de la visión y experiencias de expertos/as en antirracismo, personas migrantes y profesionales sociosanitarios/as, la aceptabilidad emerge como un proceso relacional, dinámico y bidireccional, que exige tanto la adaptación de las personas usuarias al
funcionamiento del sistema como, de manera fundamental, la transformación activa del propio sistema sanitario para incorporar la diversidad social, cultural y lingüística de la población a la que atiende.
Los hallazgos muestran que, aunque el sistema sanitario español cuenta con un marco normativo que reconoce el derecho a la atención sanitaria, persisten importantes brechas entre la atención sanitaria culturalmente adaptada y las experiencias reales de atención. Garantizar el acceso al sistema sanitario no asegura, por sí solo, la construcción de vínculos de confianza, la adherencia a los tratamientos ni el uso
continuado y efectivo de los servicios.
La aceptabilidad depende en gran medida del trato recibido, de la capacidad del sistema para reconocer las necesidades socioculturales de las personas migrantes y de su disposición a generar condiciones que favorezcan una relación asistencial comprensible y respetuosa. En este sentido, la investigación evidencia que la falta de inversión institucional sostenida, la ausencia de protocolos claros y homogéneos, de una formación sistemática dirigida a todo el personal de los centros sanitarios y la escasa sistematización de recursos clave como la mediación intercultural o la traducción profesional debilitan de manera estructural la aceptabilidad del sistema sanitario. Las iniciativas existentes, cuando las hay, tienden a ser fragmentarias, reactivas y dependientes de la voluntad individual de determinados profesionales o equipos
directivos, lo que genera profundas desigualdades territoriales y entre centros sanitarios.
