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Blog Salud sexual y reproductiva

Salud sexual y reproductiva: un derecho, no un tabú

23.01.2026
Terapia psicológica a una de las mujeres con las que trabajamos

La salud sexual y reproductiva es un elemento clave para el desarrollo de las personas y de la sociedad. Por eso, ha sido reconocida por la por la comunidad internacional como un derecho humano en distintas declaraciones y pactos de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Unión Europea (UE).  

El concepto de salud sexual y reproductiva comenzó a tomar forma en el ámbito internacional en 1994, durante la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de El Cairo, organizada por las Naciones Unidas. En este encuentro se estableció por primera vez una conexión clara entre la salud sexual y reproductiva, los derechos humanos y el derecho a la salud. 

Qué incluye la salud sexual y reproductiva 

Podríamos decir que una persona está ejercitando su salud sexual y reproductiva cuando recibe información sobre métodos anticonceptivos, tiene acceso gratuito y eficiente a pruebas de ITS y puede planificar un embarazo con atención prenatal de calidad. 

La salud sexual y reproductiva comprende la anticoncepción, la salud menstrual, la prevención de ITS, los embarazos seguros y la educación sexual desde edades tempranas.  

Para entender bien cada uno de estos conceptos, habría que conceptualizarlos por separado. De esta forma:  

📝 La anticoncepción engloba el conjunto de métodos y prácticas destinados a prevenir embarazos no deseados y a permitir que cada persona o pareja decida de forma consciente cuándo tener hijos, cuántos desea y el intervalo de tiempo entre cada embarazo. Es un aspecto clave de la salud sexual y reproductiva, especialmente relevante para el bienestar y la salud de la mujer.  

Por ejemplo, los preservativos usados correctamente en las relaciones sexuales reducen el riesgo de embarazos no planificados y protegen contra las ITS. 

📝 La salud menstrual es el bienestar mental, físico y social en relación con el ciclo menstrual. Abarca el acceso a información fiable sobre el ciclo, a productos adecuados para la menstruación —como compresas, tampones o copas menstruales— o a servicios de salud cuando surgen dificultades. La Organización Mundial de la Salud la reconoce como una cuestión de salud y de derechos humanos, y no únicamente como un asunto de higiene. 

Por ejemplo, un colegio con baños privados y limpios, agua y educación sobre el ciclo menstrual permite que las niñas y adolescentes puedan estudiar sin interrupciones durante su periodo. Esto es algo que en algunos países damos por hecho, pero en otros no pueden tenerlo y es una cuestión de derechos humanos. 

📝 La prevención de ITS (infecciones de transmisión sexual), según el Ministerio de Sanidad, comprende todas las acciones y prácticas que reducen la probabilidad de transmitir o contraer infecciones que se transmiten principalmente por las relaciones sexuales (vaginales, anales u orales), como la gonorrea, la sífilis o el VIH. Incluye información contra este tipo de infecciones, el uso de métodos de barrera como el preservativo, las vacunas o las pruebas periódicas. 

Por ejemplo, la vacuna contra el VPH (virus del papiloma humano) ayuda a prevenir una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes en todo el mundo y que pueden derivar en cáncer. 

📝 Un embarazo seguro, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), es aquel en que la mujer gestante recibe atención sanitaria adecuada antes, durante y después del embarazo y parto, y puede decidir libremente si tener hijos y cuándo tenerlos, con acceso a información y servicios sanitarios de calidad. 

Por ejemplo, acudir a controles médicos periódicos para vigilar la salud maternal y la del bebé es crucial en un embarazo seguro. 

📝 La educación sexual integral, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un proceso educativo continuo, basado en evidencias científicas y adaptado según la edad, que proporciona información clave para que las personas tomen decisiones informadas sobre su sexualidad y su salud sexual y reproductiva. 

Un ejemplo de ello son los talleres sobre anatomía, métodos anticonceptivos y prevención de ITS en los colegios e institutos, que proporcionan conocimientos esenciales sobre la salud sexual a las personas jóvenes. 

Qué pasa cuando no se respeta este derecho 

Cuando no se respeta este derecho, en cualquier parte del mundo, se limita la libertad y la dignidad de las personas y se refuerzan la desigualdad o la discriminación.  

Pero no respetar el derecho a la salud sexual y reproductiva tiene, sobre todo, consecuencias para la salud: 

⚠️ Crecen los abortos inseguros en condiciones insalubres. La OMS señala que no poder acceder a un aborto seguro y a servicios de salud reproductiva de calidad infringe los derechos humanos y desemboca en tasas más altas de mortalidad materna. 

⚠️ Mayor riesgo de padecer ITS y salud sexual deficiente. Sin servicios de salud de calidad, vacunas contra las ITS, pruebas, tratamientos o educación sobre prevención, el riesgo de padecer este tipo de infecciones es cada vez más alto. 

⚠️ Mayor número de embarazos no deseados. Sin conocimientos de salud sexual y reproductiva ni acceso a métodos anticonceptivos eficaces, aumentan los embarazos no deseados y las complicaciones, especialmente en adolescentes, jóvenes y mujeres con condiciones médicas. 

⚠️ Aumenta la ansiedad y el estigma. No poder acceder a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad, a conocimientos y decisiones sobre el propio cuerpo puede generar sufrimiento psicológico, estigma y consecuencias a largo plazo en la autoestima y la salud mental de las personas. 

⚠️ Violaciones de los derechos humanos. No poder decidir libremente sobre la sexualidad debido a la falta de información y acceso a servicios de salud sexual y reproductiva infringe derechos fundamentales como el derecho a la salud o la libertad. Además, esto afecta de forma desproporcionada a mujeres, adolescentes y personas en situación de vulnerabilidad, profundizando desigualdades sociales y de género. Esto también puede limitar el acceso a la educación o al empleo y restringir la libertad personal y de desarrollo, además de vulnerar sus derechos. 

Acciones de Médicos del Mundo para proteger este derecho

Médicos del Mundo desarrollamos programas y proyectos de ayuda humanitaria para proteger y promover los derechos a la salud sexual y reproductiva, tanto a nivel global como en España. El objetivo de nuestras intervenciones es garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva, la educación integral para jóvenes y mujeres en situación de vulnerabilidad, enfocándonos en la prevención de las ITS, la maternidad segura o la planificación familiar defendiendo la autonomía y la libertad sexual de todas las personas. 

🚑 Atención y acompañamiento directo a mujeres en situación de prostitución y explotación sexual,incluyendo orientación sociosanitaria, reducción de riesgos, prevención de ITS y acompañamiento al acceso al sistema sanitario público. 

🚑 Prevención y lucha contra la mutilación genital femenina (MGF) con actividades de sensibilización, talleres con comunidades afectadas, mediación intercultural y derivación a servicios especializados de salud. 

🚑 Educación en sexualidad y derechos sexuales, desarrollando actividades formativas para fomentar el conocimiento y el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos: 

  • Módulos didácticos como GENDER ABC para jóvenes y adolescentes, que abordan mitos sobre sexualidad, métodos anticonceptivos, prevención de ITS/VIH y embarazos no deseados, y promueven relaciones sanas y respetuosas.  
  • Talleres de sensibilización dirigidos a distintos colectivos para fortalecer capacidades de comunicación y toma de decisiones informadas sobre sexualidad. Por ejemplo, de empoderamiento femenino en esta cuestión o de atención reproductiva para embarazos no deseados. 

🚑 Formación para profesionales sanitarios y comunidades, realizando formaciones especializadas en género y salud sexual y reproductivas, cursos para profesionales de la salud, educadores y otros agentes sociales para mejorar la atención integral sin discriminación a ningún colectivo. 

🚑 Incidencia en políticas públicas. Médicos del Mundo defendemos el derecho a una salud sexual y reproductiva de calidad participando en espacios de debate para influir en el desarrollo y la creación de políticas públicas que garanticen estos derechos para todas las personas. 

🚑 Sensibilización y actividades de movilización. Promovemos y participamos en campañas, jornadas públicas y actividades de movilización social y educación para la transformación social que buscan visibilizar vulneraciones de derechos y promover la defensa de la salud sexual y reproductiva como un derecho humano básico. 

Cantabria Formación a profesionales en prevención de Explotación Sexual Infantil y Adolescente ESIA -

Formación de Médicos del Mundo a profesionales en prevención de explotación sexual infantil y adolescente

Por qué tu apoyo es urgente

La salud sexual y reproductiva es un derecho, no un tabú y debemos hablar sobre ello en las redes sociales, los medios de comunicación, las ONG, los colegios o dentro de las familias. Informarse es el primer paso para conocer en qué necesitamos mejorar y, lo más importante, las personas que están sufriendo por no poder acceder a este derecho humano esencial. 

Colaborar con Médicos del Mundo nos permite continuar con programas de salud sexual y reproductiva, que ayudan a miles de mujeres, jóvenes y personas en situación de vulnerabilidad en todo el mundo a tener una salud plena. Tu donación garantiza que una mujer decida sobre su cuerpo y su futuro, además de prevenir complicaciones en partos en condiciones inseguras, entre otras. 

Apoyar la salud sexual y reproductiva y proteger los derechos de las mujeres, que son quienes más sufren un retroceso de estos derechos, es una de nuestras principales prioridades.