¿Qué puedes hacer si una persona con la que acabas de tener una relación sexual sin protección te informa que es VIH positiva? ¿Y si se ha roto el condón? ¿Cómo se protegen las parejas cuando una persona tiene VIH y la otra no? Muchas personas siguen teniendo las mismas ideas y estereotipos sobre el VIH y cómo prevenirlo que había hace 20 ó 30 años, pero actualmente existen herramientas eficaces para prevenir la infección por VIH que van más allá del cóndon.
La profilaxis preexposición (PrEP) y la profilaxis postexposición (PEP), están transformando la lucha contra el VIH en todo el mundo. Hacen posible prevenir la infección por VIH incluso antes de que exista una exposición al virus. Y, en determinadas circunstancias, también permiten actuar después de una situación de riesgo para evitar que la infección llegue a producirse.
Además, medicamentos como el Lenacapavir, un tratamiento inyectable cada seis meses, abren la puerta a opciones más seguras de prevención del VIH para personas que hasta ahora encontraban demasiados obstáculos para acceder o mantener estos tratamientos. Por ejemplo: en los entornos humanitarios, personas en situación de prostitución o sin acceso estable a la atención médica.
Conocer cómo funcionan estas herramientas y garantizar un acceso equitativo a ellas es fundamental para avanzar hacia una respuesta al VIH basada en la salud, la evidencia científica y los derechos humanos.
¿Qué es el VIH y cómo se transmite?
El VIH, o virus de la inmunodeficiencia humana, ataca el sistema inmunitario y en la fase más avanzada de la enfermedad se denomina síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que el VIH continúa siendo uno de los mayores problemas para la salud pública mundial, se ha cobrado ya más de 44,1 millones de vidas y solo en 2024 fallecieron alrededor de 630 000 personas por causas relacionadas con el VIH y 1,3 millones contrajeron el virus.
El virus se transmite a través de fluidos corporales como la sangre, la leche materna, el semen y las secreciones vaginales: también puede transmitirse por vía materna al bebé durante el embarazo o el parto. El VIH no se transmite mediante formas habituales de contacto como los besos o abrazos, compartir alimentos, beber del mismo vaso o compartir otros objetos personales.
Se consideran prácticas de riesgo para la infección por VIH:
- Las relaciones sexuales anales o vaginales sin condón.
- Compartir agujas, jeringuillas y otros objetos para inyecciones contaminados
- Recibir inyecciones, transfusiones o trasplantes sin garantías de seguridad o cualquier procedimiento médico que incluya cortes o perforaciones con instrumental no esterilizado
- Pincharse accidentalmente con una aguja, que es particularmente frecuente en entornos sanitarios.
La OMS insiste en que las personas con VIH que están recibiendo tratamiento y tienen una carga vírica indetectable no transmiten el virus a sus parejas sexuales. Por eso es tan importante detectar el VIH cuanto antes, comenzar y continuar el tratamiento antirretrovírico para evitar su transmisión.
Las pruebas rápidas de VIH sirven para conseguir ese diagnóstico temprano de una manera sencilla y confidencial. Son test que permiten detectar la presencia de anticuerpos con un pequeño pinchazo en el dedo. En menos de 30 minutos se puede saber con casi cien por cien de fiabilidad si se tiene el virus o no.
En Médicos del Mundo realizamos pruebas rápidas de VIH en casi 20 ciudades. Nuestro equipo proporciona atención personalizada y confidencial sobre la importancia del diagnóstico precoz y la posibilidad de realizar pruebas de VIH y otras infecciones de Transmisión Sexual. Además, las personas diagnosticadas como portadoras de VIH que no tengan tarjeta sanitaria recibir asesoramiento y apoyo de cara a las barreras y limitantes que puedan encontrar en el acceso a los servicios públicos de salud.
¿Qué es la PrEP y cómo funciona?
La Profilaxis Preexposición, o PrEP, debe ser prescrita por un médico y sirve para prevenir la infección por VIH. Reduce un 99% el riesgo de contraer la infección causada a través de las relaciones sexuales cuando se cumplen estrictamente las indicaciones médicas, se toma de manera correcta, se realizan las visitas de seguimiento y se combina con otras medidas de prevención, como el uso del preservativo interno y externo.
En España, se empezó a administrar la PrEP a través del Sistema Nacional de Salud el 30 de septiembre de 2019. Como cada comunidad autónoma tiene un proceso distinto, lo recomendable si quieres empezar a tomar la PrEP es consultar los centros que la ofrecen en tu comunidad y ponerte en contacto con ellos o con organizaciones como CESIDA para recibir más información.
¿Qué es la PEP y cuándo debe utilizarse?
La profilaxis post exposición (PEP) es un tratamiento para prevenir la infección por el VIH después de haber tenido alguna práctica con riesgo de transmisión del virus. El Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH insiste en que es una medida preventiva de carácter esporádico y excepcional si se ha tenido contacto de riesgo con la sangre, las secreciones genitales o los fluidos corporales de una persona con VIH o perteneciente a un grupo de riesgo al VIH.
Según las directrices europeas, si se considera que hay un riesgo real, se recomienda la administración del tratamiento tan pronto como sea posible. Preferiblemente durante las primeras 24 horas (y como máximo a las 72 horas) tras el contacto de riesgo, ya que así aumentan las probabilidades de éxito del tratamiento.
Diferencias entre la PrEP y la PEP
Ambas son eficaces para prevenir la infección por VIH, pero no se utilizan en las mismas circunstancias. La principal diferencia es el momento en el que se administran: la PrEP se toma antes de una posible exposición al virus, la PEP se utiliza después de una situación de riesgo.
Ambas deben utilizarse bajo supervisión médica, pero tienen objetivos, duración y requisitos diferentes.
Lenacapavir: un nuevo avance en la prevención del VIH
En septiembre de 2025, la Comisión Europea autorizó el uso para la PrEP de lenacapavir, un medicamento aprobado para tratar el VIH en personas con pocas opciones. Se administra mediante una inyección subcutánea cada seis meses, lo que facilita la adherencia y amplía las alternativas disponibles de PrEP.
En febrero de 2026, España se convirtió en el primer país de la Unión Europea en financiar la PrEP inyectable frente al VIH e incluirlo en la cartera de servicios del sistema nacional de salud. De esta manera se mejora su eficacia en comparación con el tratamiento oral diario. Especialmente en contextos donde se dificulta a las personas seguir ese tramiento, como personas que dificultades para acudir regularmente a los servicios sanitarios o viven en situaciones de vulnerabilidad social.
Cuantas más alternativas existan y más accesibles sean, mayores serán las posibilidades de reducir las nuevas infecciones y avanzar hacia una respuesta al VIH que esté basada en la evidencia científica y el derecho a la salud.
Barreras que dificultan el acceso a la prevención del VIH
La PrEP, la PEP han abierto la puerta a nuevas oportunidades para reducir las infecciones por VIH, pero no sirven de nada y no se conseguirá un verdadero cambio social si la gente no las conoce y tiene acceso a ellas.
Muchas personas siguen pensando que el condón es el único medio de prevención. Desconocen que existen tratamientos preventivos para el VIH o no saben cómo acceder a ellos. Además, el estigma social que rodea el VIH genera miedo a solicitar información, hacerse la prueba o acudir a los servicios sanitarios. Según ONUSIDA, el estigma y la discriminación siguen siendo obstáculos importantes para la prevención del VIH.
Las personas migrantes en situación irregular, quienes viven en situaciones de exclusión social o quienes encuentran barreras administrativas para acceder al sistema sanitario tienen dificultades adicionales para acceder a los medios de prevención, detección y tratamiento. De hecho, en nuestro Informe de Barreras al Sistema Nacional de Salud 2026, que registra casos de exclusión sanitaria, detectamos 70 casos de personas con VIH en 2025 que no fueron debidamente atendidas.
La prevención del VIH es una cuestión de derechos humanos
Tener acceso a la información, las pruebas diagnósticas y los tratamientos preventivos es tan importante en la lucha contra el VIH como el acceso al tratamiento para las personas que viven con el virus, independientemente de su situación económica, social o administrativa.
Los tratados internacionales reconocen el derecho de toda persona a la salud y la asistencia médica bajo los principios de igualdad y no discriminación. Por eso es fundamental eliminar las barreras que dificultan el acceso a los servicios sanitarios, combatir el estigma asociado al VIH y garantizar que nadie quede fuera del sistema para la prevención y tratamiento.
Para conseguir la meta de cortar la cadena de transmisión y evitar nuevos casos de VIH es imprescindible combinar innovación científica, acceso a la salud, cero estigma y un compromiso firme con los derechos humanos.
Preguntas sobre PrER y PEP
¿Cuál es la diferencia entre la PrEP y la PEP?
La principal diferencia es el momento en el que se administran: la PrEP se toma antes de una posible exposición al virus, la PEP se utiliza después de que haya existido una situación de riesgo.
¿Quién puede utilizar la PrEP?
La PrEP está indicada para las personas que no tienen VIH, pero se encuentran en riesgo de contraerlo. En España, el Ministerio de Sanidad establece criterios de para recibir el tratamiento, que incluyen a: mujeres en situación de prostitución, hombres que tienen sexo con hombres, personas trans, Mujeres y hombres cis que no utilicen de forma habitual el preservativo y personas usuarias de drogas inyectadas; siempre que cumplan con una serie de criterios.
¿Qué debo hacer si creo que he estado expuesto al VIH?
El Ministerio de Sanidad en España recomienda lavar la zona expuesta con agua y jabón y acudir lo antes posible a un servicio de urgencias hospitalarias. En las primeras seis horas tras la exposición al VIH es cuando la profilaxis es más efectiva y después de las 72 horas no está demostrada su eficacia.
¿La PrEP protege frente a otras infecciones de transmisión sexual?
No, la PrEp no protege frente a otras ITS como la gonorrea, la sífilis o la clamidia. Por eso se recomienda el uso del preservativo en las relaciones sexuales aunque se esté recibiendo la PrEP.
¿Qué es el lenacapavir y por qué supone un avance?
El lenacapavir es un recomendado por la Organización Mundial de la Salud para prevenir VIH. Su principal ventaja es que puede administrarse mediante una inyección cada seis meses, lo que facilita la adherencia al tratamiento. Esto puede ampliar el acceso a la prevención, especialmente entre personas que tienen dificultades para seguir una medicación diaria.
Acceso a la PrEP y la PEP: una prioridad para la prevención del VIH
Mientras que la PrEP se utiliza antes de una posible exposición al virus, la PEP ofrece una oportunidad de protección después de una situación de riesgo. Pero la prevención no depende únicamente de los tratamientos. También requiere información fiable, acceso a los servicios sanitarios y la eliminación del estigma; para que todas las personas puedan acceder a estos recursos.
Es una cuestión de salud pública y también de derechos humanos. Cuanto más accesibles sean la información, las pruebas diagnósticas y los tratamientos preventivos, mayores serán las posibilidades de avanzar hacia una sociedad con menos infecciones y mayor equidad en salud.