Un frágil alto el fuego intensifica la respuesta humanitaria en Siria
La situación en el noreste de Siria (NES) continúa marcada por un alto el fuego frágil, prorrogado por 15 días más, en un contexto de fuerte tensión militar y creciente vulnerabilidad de la población civil. Aunque en los últimos días no se han registrado grandes escaladas de violencia en las principales ciudades, el refuerzo de posiciones militares y la persistencia de bloqueos en zonas clave mantienen un clima de gran incertidumbre.
Situación en el noreste de Siria tras el alto el fuego
En ciudades como Qamishli, Al-Hasakah, Raqqa y Kobane, la calma es relativa. En Kobane, miles de personas siguen enfrentándose desde hace más de una semana a graves carencias de alimentos, agua y electricidad, mientras que recientes informes confirman la muerte de cinco niños, uno de ellos a causa de las duras condiciones climáticas y la falta de refugio adecuado. Al mismo tiempo, se han detectado nuevos movimientos de población desplazada hacia esta zona fronteriza y hacia la frontera con Irak.
En paralelo, la llegada de convoys humanitarios de Naciones Unidas, procedentes de Alepo y Damasco, ha permitido iniciar la distribución de ayuda básica —alimentos, combustible, artículos no alimentarios y suministros médicos— en Kobane y otras áreas afectadas. No obstante, las necesidades humanitarias siguen superando ampliamente la capacidad de respuesta actual.
Respuesta de Médicos del Mundo España
Ante esta situación y desde el comienzo de las hostilidades, Médicos del Mundo España ha activado su respuesta de emergencia y ha reforzado su intervención:
- Evaluaciones físicas o remotas de las 20 estructuras de salud primaria que apoyamos, para adaptar nuestro apoyo a las necesidades identificadas.
- Evaluaciones rápidas de necesidades: los equipos de Médicos del Mundo están llevando a cabo evaluaciones multisectoriales y de salud mental en Raqqa y Kobane, utilizando herramientas de OCHA y metodologías propias. Las familias reciben información sobre los servicios disponibles y las personas con necesidades médicas o psicosociales urgentes son derivadas a nuestros equipos de salud y psicología.
- Despliegue de Unidades Médicas Móviles: desde el 25 de enero, una Unidad Médica Móvil opera en Qamishli, con el objetivo de atender a 2160 personas durante los próximos dos meses, ampliable en función de la evolución del contexto y del acceso humanitario.
- Distribución de artículos no alimentarios: la organización está distribuyendo 500 cajas, cada una con 100 galletas fortificadas recibidas de UNICEF, destinadas a 7.142 niños y niñas de entre 1 y 5 años en 18 refugios colectivos y escuelas que acogen a familias desplazadas en Kobane. Además, la organización se encuentra actualmente adquiriendo 1.500 kits de higiene, dignidad y abrigo invernal para apoyar a 1500 hogares recién desplazados en Raqqa, Kobane y Al-Hasakah, priorizando a familias con niños y niñas menores de cinco años, personas con discapacidad, hogares encabezados por mujeres, personas mayores y personas con enfermedades crónicas o mujeres embarazadas y lactantes.
- Apoyo al sistema de salud: se está coordinando la donación de suministros farmacéuticos esenciales a los hospitales nacionales de Al-Hasakah y Qamishli, en coordinación con las autoridades sanitarias locales y otros actores médicos. Asimismo, Médicos del Mundo España distribuye actualmente alimentos yprepara nuevos envíos de material médico a Kobane.
Coordinación humanitaria
Médicos del Mundo España mantiene una estrecha coordinación con actores humanitarios y sanitarios clave, incluyendo la OMS, OCHA, autoridades de salud locales y organizaciones socias, para garantizar una respuesta complementaria, evitar duplicaciones y fortalecer los sistemas de referencia. Esta coordinación es esencial para asegurar que las poblaciones más vulnerables no queden excluidas del acceso a servicios de salud vitales.
Mientras continúa la evolución del contexto, las necesidades humanitarias siguen siendo urgentes. Médicos del Mundo España reitera su compromiso de permanecer junto a la población afectada, proporcionando atención médica, apoyo psicosocial y asistencia básica, y hace un llamado a la comunidad internacional para que refuerce el apoyo humanitario y garantice el respeto del derecho internacional humanitario y la protección de la población civil.