Ampliación de la Ley Mordaza Global: impacto en la salud y los derechos de las mujeres
© Olympia de Maismont
¿Qué es la Política de Ciudad de México o Ley Mordaza Global?
El 26 de febrero entra en vigor una ampliación significativa de la Política de Ciudad de México (Ley Mordaza Global o Global Gag Rule, GGR). Esto supone un cambio negativo en la política exterior de Estados Unidos y afectará a la ayuda humanitaria y al desarrollo, con consecuencias que van más allá de los proyectos financiados por Estados Unidos. La medida prohíbe a las organizaciones internacionales que reciben financiación estadounidense proporcionar, derivar o incluso informar sobre servicios de aborto, aunque utilicen fondos propios o de otros donantes.
La ampliación extiende estas restricciones incluso cuando las organizaciones utilicen sus propios fondos u otros fondos no estadounidenses, aumentando su impacto en la cooperación internacional y la ayuda al desarrollo.
Además. la norma incorpora por primera vez restricciones vinculadas a la llamada “ideología de género” y a políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), lo que amplía su alcance más allá del aborto y amenaza directamente los derechos de las personas LGBTQI+.
¿Cómo impacta la Política de Ciudad de México o Ley Mordaza Global en la salud?
La ampliación plantea un grave riesgo para la salud pública y reduce el acceso a la atención sanitaria:
- Debilitará el sistema sanitario en países que ya son muy frágiles
- Agravará las desigualdades en materia de salud
- Limita las actividades de educación sobre temas como la mortalidad materna
- Restringirá la capacidad de los profesionales y las organizaciones sanitarias para compartir información médica importante
- Ralentiza la respuesta humanitaria en los lugares en que más se necesita
Silenciar a las y los profesionales de la salud pone en peligro vidas humanas.
Ya estamos recibiendo informes sobre los primeros efectos colaterales de esta política en las cadenas de financiación humanitaria. En algunos programas ya se están detectando cláusulas restrictivas que prohíben el uso de fondos para «defender o rechazar el aborto» o para proporcionar servicios de aborto «como método de planificación familiar», generando inseguridad jurídica y riesgos para el personal sanitario y las organizaciones socias.
Se necesita urgentemente transparencia, orientaciones claras y salvaguardias para evitar que estas condiciones se transmitan a las organizaciones socias que implementan proyectos, proteger al personal y la confidencialidad médica, y garantizar que no se interrumpan los servicios de salud que salvan vidas.
Un enfoque ideológico con consecuencias globales
Esta ampliación tiene un enfoque ideológico. Se hace eco de las propuestas políticas presentadas en iniciativas como el Proyecto 2025. Está alineada con opiniones que se oponen explícitamente a determinados derechos humanos y políticas y derechos sociales y de salud pública. Pero el compromiso mundial y la financiación humanitaria deben estar guiados por las necesidades de las personas, y no la política.
A pesar de este cambio, Médicos del Mundo seguirá luchando por los derechos sexuales y reproductivos y el derecho a la autodeterminación. La atención al aborto es una asistencia sanitaria esencial y un derecho humano. Seguiremos proporcionando atención segura al aborto y defendiendo el derecho a acceder a ella libremente. No limitaremos el alcance de nuestras intervenciones ni dejaremos de luchar por el derecho universal a la salud, incluidos los derechos sexuales y reproductivos, para adaptarnos a políticas de financiación politizadas.
Los Estados y otras instituciones deben actuar ahora.
Juntos debemos garantizar que las mujeres y las niñas puedan ejercer sus derechos a la vida, la salud, la privacidad, la información, la no discriminación y la libertad frente a los malos tratos. Esto incluye reformar las leyes restrictivas sobre el aborto, garantizar la prestación y la disponibilidad de servicios de aborto y otros servicios de salud reproductiva de calidad, y asegurar una financiación suficiente para estos servicios.
Hacemos un llamamiento a los Estados y a los donantes institucionales a:
- Defender el enfoque humanitario basado en el principio de «no causar daño».
- Proteger el derecho a la salud para todas las personas, incluida la salud sexual y reproductiva y el derecho a la autodeterminación sexual.
- Aumentar la financiación destinada a la cobertura sanitaria universal y a la salud sexual y reproductiva
- Recordar que la ayuda internacional debe guiarse por las necesidades de las poblaciones, no por agendas políticas.
- Rechazar la integración de las condiciones de la norma Mordaza Global en sus marcos de financiación.
- Mantener y reforzar compromisos internacionales que prioricen el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, como She Decides y FP2030. También hacemos un llamamiento para que otros Estados se sumen a estas iniciativas.
- Fomentar el apoyo a iniciativas legislativas destinadas a poner fin a las cláusulas de mordaza (como la iniciativa Salud, Empoderamiento y Derechos Globales (HER por sus siglas en inglés).