Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo saharaui y alertamos sobre el deterioro del marco para la resolución de conflictos
© Bruno Abarca
Médicos del Mundo expresa su profundo dolor y consternación por la muerte de tres saharauis por los ataques de las fuerzas marroquíes en el Sáhara Occidental. Entre los fallecidos se encuentra Lahbib Mohamed Abdelaziz miembro del Secretariado Nacional del Frente Polisario y hijo del expresidente Mohamed Abdelaziz. Compartimos el dolor de sus familias y del conjunto del pueblo saharaui que vuelve a sufrir las consecuencias de un conflicto prolongado durante décadas y aún pendiente de una solución justa y sostenible.
Para Médicos del Mundo estos hechos no pueden interpretarse únicamente como un episodio más en la escalada bélica. Representan un preocupante avance en la forma de entender y gestionar los conflictos internacionales que pasan por la la normalización de la fuerza y los ataques selectivos como supuesto instrumento de pacificación o de resolución política. Este tipo de acciones no solo provoca mayor sufrimiento humano sino que debilita gravemente el marco del derecho internacional, erosiona los esfuerzos diplomáticos y amenaza los principios del multilateralismo sobre los que debe sostenerse cualquier solución duradera y legítima y sobre los mecanismos impulsados por Naciones Unidas.
Nos preocupa especialmente que este ataque se produzca en un contexto marcado por los intentos de mediación internacional y por la presencia del enviado especial de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental en la región. Todo parece indicar que se pretende presionar para bloquear las vías de negociación y desplazar la resolución del conflicto hacia una lógica de imposición que solo agravará la inestabilidad y el sufrimiento de la población saharaui.
Frente al avance de respuestas basadas en la lógica de la imposición por la fuerza, defendemos el multilateralismo y la protección de la población civil como principios fundamentales para la construcción de una paz justa y sostenible. Desde hace más de tres décadas, Médicos del Mundo está presente en los campamentos de personas refugiadas saharauis, compartiendo una realidad marcada por la dureza del refugio, la incertidumbre, las crecientes dificultades derivadas del estrechamiento del espacio humanitario y la espera de una solución justa. Ese vínculo nos interpela para alzar la voz cuando la violencia amenaza con alejar aún más las posibilidades de paz.
Médicos del Mundo reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional. Reiteramos nuestra solidaridad con el pueblo saharaui quienes llevan décadas resistiendo el exilio y el refugio. Hacemos un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que redoble sus esfuerzos en favor de una solución política justa, pacífica y en el marco del derecho internacional.