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Personas usuarias de drogas

Personas usuarias de drogas

1.045

personas atendidas en 2018: 844 hombres, 199 mujeres y 2 personas trans

2.705

intervenciones en 2018: 1.956 sociales y 749 psicológicas 

582

intervenciones educativas de educación y promoción de la salud en 2018

 

La situación

Trabajamos a través de diferentes programas de acercamiento y atención a personas consumidoras de drogas en situación o riesgo de exclusión social desde 1993.

Este colectivo se enfrenta a diferentes barreras de acceso a la red de recursos sociales y sanitarios destinados a su atención de carácter administrativo, económico, territorial y de género, así como a una falta de adaptación a sus necesidades específicas.

Una de las principales formas de las desigualdades en salud está representada por el estigma y las diferentes formas de discriminación. Si bien es cierto que en los últimos años se han producido importantes avances en este sentido, en la población española se siguen observando la existencia de tendencias y actitudes discriminatorias hacia personas usuarias de drogas. Estos factores de discriminación actúan como barreras de acceso a la red de recursos sociales y sanitarios públicos así como a los servicios preventivos. La discriminación produce consecuencias en la salud individual, tanto en el plano físico (menor esperanza de vida, etc.) como mental (estrés, pensamientos negativos, etc.) y social (aislamiento social, dificultad de acceso laboral, etc.). También tiene serias consecuencias de salud pública, porque repercute en la eficacia de las acciones de prevención y de acceso al diagnóstico y tratamiento.

La invisibilidad de la compleja situación específica de las mujeres con uso problemático de drogas en las estadísticas y datos oficiales de los servicios de atención social y sanitaria a drogodependientes es una muestra de la especial vulnerabilidad de estas mujeres frente a la atención que se presta a los hombres.

Tras más de 25 años de trabajo de reducción de daños y de prevención y mitigación de los riesgos psicosociales asociados al consumo de drogas, hemos identificado un fenómeno entre la población, que es la situación de sin hogar de personas vinculadas a nuestros programas de atención a personas usuarias de drogas. En 2018 se desarrolló en la Comunidad Valenciana un diagnóstico participativo con enfoque de género y basado en los derechos humanos, sobre la situación de las personas sin hogar, consumidoras de drogas y/o con problemas de salud mental. En 2017 se realizó en Galicia.

Nuestra acción

Nuestros programas contemplan dispositivos tanto de acercamiento a través de unidades móviles y trabajo de calle, como dispositivos fijos de atención como los Centros de reducción del daño.

En todos los programas realizamos una atención integral a las personas con las que contactamos. Estas actividades incluyen la atención individual social y sanitaria, seguimiento de sus situaciónes, derivación a los recursos de la red pública y privada, además de formación en temas de salud. Los programas incluyen espacios de calor y café, así como dispensación de material preventivo (intercambio de jeringuillas material para la via fumada o inhalada, etc.).

También se  recogen testimonios de situaciones de vulneración de derechos que se canalizan a través de acciones que sirvan para reducir el estigma y la discriminación,  tratando de incidir en las normativas que afecten a los derechos de las personas sin hogar.

Además, desde los dispositivos fijos se proporcionan  otra serie de actuaciones como:

  • Cursos de formación de agentes de salud en los que tratamos que sean las propias personas usuarias quienes participen activamente aportando su experiencia
  • Servicios de calor y café (higiene, aseo personal, …)
  • Actividades de recuperación de habilidades sociales y la autoestima
  • Grupos de apoyo mutuo con personas usuarias de drogas que viven con VIH
  • Oferta de test rápidos de VIH y sífilis

 

Médicos del Mundo atiende a personas consumidoras de drogas ilegales, así como a personas sin hogar en situación de exclusión social, tanto a través de centros de atención fijos como de unidades móviles. Nuestras prioridades son la reducción de daños, la identificación de vulnerabilidades y el acercamiento de estas personas a los servicios socio sanitarios normalizados. Todo ello sin dejar de reclamar a los poderes públicos que fortalezcan los servicios de tratamiento y prevención de adicciones.

Los prejuicios de algunos profesionales sanitarios, la falta de formación y la necesidad de coordinación de los servicios sociales y sanitarios, han sido otras de las necesidades detectadas identificadas.

Datos socio demográficos en 2018

El número de personas usuarias de drogas atendidas fue de 1.045 (844 hombres, 199 mujeres y 2 personas trans). El 84% de las personas usuarias de drogas eran objeto de la intervención por primera vez.

De las personas atendidas, 916 tenían nacionalidad española (742 hombres, 172 mujeres y 2 trans) y 129 eran de otras nacionalidades (102 hombres, 27 mujeres), de las cuales, 32 eran personas de Europa del Este (26 hombres y 6 mujeres), 58 personas de Europa Occidental (47 hombres y 11 mujeres), 15 personas del Norte de África (11 hombres y 5 mujeres), 3 personas del África Subsahariana (3 hombres) y 20 personas de América Latina (15 hombres y 5 mujeres).

En cuanto a la edad, 10 personas estaban en la franja 18-24 años, 116 personas entre 25-34 años, 359 de personas entre 35-44 años, 413 personas entre 45-54 años y 127 entre 55-64 años. Cabe destacar 9 menores identificados en el programa, así como 9 personas de entre 65-75 años de edad.

Atención sanitaria, social y psicológica, derivaciones y acompañamientos 1.956 intervenciones sociales, 749 intervenciones psicológicas, 610 derivaciones socio sanitarias, y 14 derivaciones a servicios sanitarios con 9 acompañamientos

Talleres de educación para la salud 160 talleres individuales, 582 intervenciones educativas de educación y promoción de la salud y se han registrado 371 asistencias a talleres grupales

Nuestra opinión

Tomando como base el enfoque de derechos humanos en salud, consideramos que la base de nuestra actuación debe ser la exigencia a los poderes públicos de sus responsabilidades con las personas usuarias de drogas y con aquellas que son más vulnerables a los efectos negativos de las mismas. En particular, las relativas al fortalecimiento de la red pública de tratamiento de adicciones y al impulso de proyectos piloto en dispositivos de reducción de daños y de riesgos.

Consideramos que el abordaje terapéutico de las drogas que parte de enfoques prohibicionistas plantea como objetivo constante la abstinencia total, viola a menudo derechos fundamentales de las personas usuarias; en concreto los referidos a la libertad de elección de estilos de vida y los referidos a la información y papel activo en el propio tratamiento. 

Mientras la situación no cambie, continuaremos trabajando desde la  perspectiva de reducción de riesgos y daños, con enfoque de derechos humanos, perspectiva de género y equidad en salud, puesto que de este modo no se juzga la libre  elección de la persona sobre su consumo, se promueve un uso más seguro, se facilita el acceso a los servicios sociosanitarios en las mismas condiciones que el resto de la  ciudadanía y se defienden sus derechos.

En este enlace encontrarás la Política de personas usuarias de drogas de Médicos del Mundo.

Cambio social

Realizamos exposiciones de sensibilización y denuncia de la marginación y exclusión de las personas drogodependientes con grave deterioro psico-bio-social.

 

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