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Territorio Palestino Ocupado

Territorio Palestino Ocupado

4.700.000
Población

Habitantes

8,4
Personal médico

Por cada 10.000 habitantes

21,1
Mortalidad infantil

Por cada 1.000 nacimientos

Contexto Humanitario

El Territorio Ocupado Palestino lo forman dos áreas geográficas separadas: Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este) y la Franja de Gaza. Ambas están bajo la ocupación israelí desde 1967.

Los acuerdos de Oslo dividieron el territorio de Cisjordania en tres áreas (A, B y C) en función del control militar y administrativo existente. El Área C comprende aproximadamente el 60% del territorio total de Cisjordania y está bajo control civil y militar israelí. Debido al limitado acceso a los servicios básicos (educación, salud, agua…) que la población palestina tiene en esta zona y a la violencia que, tanto el ejército israelí como los habitantes de las colonias ilegales allí construidas ejercen sobre sus habitantes, está considerada una zona de actuación prioritaria para la comunidad internacional. La dinámica de demoliciones, confiscaciones y desplazamientos forzados a la que su población se ve sometida incrementa su pobreza y dependencia de la ayuda humanitaria, al tiempo que impide su adecuado desarrollo.

El impacto psicológico de esta situación es especialmente visible en los grupos más vulnerables (niños/as y adolescentes), que a menudo presentan cuadros de depresión, ansiedad y síntomas de estrés post traumático.

En Gaza las fronteras continúan prácticamente cerradas desde 2007, imponiendo un castigo colectivo a toda su población. El bloqueo militar israelí a la entrada y salida de personas y bienes por el paso de Erez, junto con el cierre casi total del paso fronterizo egipcio de Rafah y la escasez de fondos, han dañado gravemente la economía del territorio, obstaculizando la reconstrucción postconflicto. Alrededor de 9.000 personas continúan aún desplazadas con motivo de la guerra de 2014, y los artefactos explosivos no detonados durante esa ofensiva han seguido matando e hiriendo a civiles.

Aproximadamente el 60% de los más de 1.8 millones de personas que viven en la franja de Gaza tienen la consideración de refugiadas y reciben algún tipo de ayuda de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA). Según el Banco Mundial, en 2016 las tasas de desempleo alcanzaron el 27% en Cisjordania y el 42% en Gaza, situándose el desempleo juvenil en este último territorio en el 58%. El desempleo, unido a la existencia de una población extremadamente jóven en la que el 43% de la población gazatí es menor de 14 años y en torno al 68% menor de 24 años, y a la falta de oportunidades a consecuencia del bloqueo, convierten a la franja de Gaza en un foco de tensión constante.

En la actualidad, el contexto humanitario en el Territorio Palestino Ocupado continúa caracterizado por las repetidas violaciones al derecho internacional humanitario, la negación sistemática de derechos a la población local y los frecuentes brotes de violencia. Las relaciones entre Israel y Palestina se han mantenido tensas. Los esfuerzos internacionales para reanudar la negociación de paz fracasaron, al tiempo que Israel ha seguido con su política de ampliación de los asentamientos ilegales en el territorio ocupado.

 

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Qué hacemos

Nuestra organización no es ajena a la situación que atraviesa el pueblo palestino y continúa apoyando intervenciones en la zona, como viene haciendo desde 2006. Continuamos apostando por la atención en salud mental a la población víctima de violencia política o en riesgo de ser desplazada en los distritos palestinos de Jerusalén Este y Jericó (Cisjordania). Este proyecto busca fortalecer la capacidad de resiliencia de la población más vulnerable, al tiempo que brinda asistencia psicológica inmediata a las víctimas y mantiene una línea de denuncia de esta situación.

En Gaza, las consecuencias de la última guerra siguen muy presentes. Por este motivo, desde 2016 se ha puesto en marcha un proyecto para mejorar el acceso de niños y adolescentes a los servicios públicos de salud mental en los distritos de Rafah y Khan Younis, puesto que los casos de depresión, ansiedad y síntomas de estrés post traumático son habituales. También se ha prestado atención médico-quirúrgica especializada en ortopedia y traumatología a la población vulnerable y víctima de la última intervención militar.

En el informe "Demoliendo la salud mental" analizamos la oleada de demoliciones en Cisjordania y Jerusalén Este en 2016 y su impacto en la salud mental de la población palestina. También puedes consultar el informe "Destruyendo la salud mental en Palestina".

Puedes obtener más información sobre nuestro trabajo en Gaza en las noticias "Un faro en la oscuridad" y "Nuestra vida aquí es un infierno" publicadas por la periodista Yolanda Álvarez.

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